
El Día Mundial de los Derechos del Consumidor no es una fecha comercial; es un hito de la justicia civil. Todo comenzó el 15 de marzo de 1962, cuando el presidente Kennedy anunció ante el Congreso de EE. UU. que los ciudadanos, en su condición de consumidores, poseían derechos inalienables.
Lo que en su origen fue el derecho a ser informados, a la seguridad y a elegir, evolucionó en 1983 con el respaldo de la ONU para incluir el derecho a la satisfacción de necesidades básicas y a un ambiente saludable. En el contexto actual, estos derechos ya no se limitan a leer el precio o la fecha de caducidad; hoy, el consumidor tiene el derecho (y la responsabilidad) de conocer el impacto sistémico de lo que introduce en su hogar.
Por su parte, la Unión Europea (UE) ha establecido derechos sólidos a los consumidores, ya sea comprando online o en tiendas físicas: incluye una garantía legal mínima de dos años, derecho de desistimiento de 14 días en compras online, protección contra cláusulas abusivas, derecho a la reparación y productos seguros.
El greenwashing, en español conocido como ecoblanqueo, blanqueo ecológico o ecopostureo, es la práctica de transmitir al consumidor información que no es cierta en materia de sostenibilidad, con el objetivo de obtener una ventaja competitiva desleal comercializando un producto o servicio como respetuoso con el medio ambiente cuando.
Para detectar el greenwashing cuestiónate las palabras que utilizan las marcas, ya que los conceptos generalistas no dicen nada. Si se comparan productos, analiza si son similares en tipo y función. Ten cuidado con las promesas a futuro, en muchas ocasiones no están sustentadas en hechos reales. Y revisa los rasgos diferenciales promocionados: en muchas ocasiones son obligatorios por ley.
A pesar de que el derecho a la información es ley, el etiquetado tradicional suele ser opaco respecto al origen real y el impacto ético de la producción. Un código de barras contiene datos logísticos, pero rara vez comunica la sostenibilidad del territorio donde ese producto fue gestado.
Para cerrar esta brecha, Biyiud ha integrado una nueva funcionalidad para ayudar a las personas a tomar decisiones de consumo sostenible. La app le permite escanear el código de barras de los productos, con ello el sistema identifica el país de registro o fabricación, permitiendo al usuario ejercer su derecho a la educación como consumidor mediante datos objetivos de sostenibilidad.
Para que la elección del consumidor sea consciente, la información es técnica y verificada. El sistema utiliza una versión de EcoRanking Biyiud dirigida a clasificar el impacto de los países. La información no es una opinión, es un análisis de la sostenibilidad sistémica de cada país basado en fuentes oficiales de organismos internacionales (EDGAR, ONU y el Sustainable Development Report 2025).
Al escanear un producto, el consumidor accede al perfil de sostenibilidad del país de origen articulado en cuatro ejes técnicos:
Descarga la app Biyiud para probar el escáner de productos.
| Indicador | Qué mide | Fuente de datos principal |
| Fuerza | Magnitud del impacto | Base de datos de emisiones para la investigación atmosférica global (EDGAR), Índice de Desarrollo Humano (IDH) y Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) |
| Ritmo | Consistencia y frecuencia | Histórico de datos desde 1990 |
| Equilibrio | Diversificación de áreas | Desempeño multidimensional ODS |
| EcoRating | Desempeño sistémico | Agregación sigmoidal de los anteriores |
Referencias:
https://ods.com.ar/dia-mundial-de-los-derechos-del-consumidor/